Elige barrios específicos, no solo ciudades. Anota distancias a trabajo, escuela, salud y ocio. Define si compartirás piso, si tendrás mascota o hijos, y qué estándares mínimos aceptas. Estas premisas guiarán precios, tiempos y renuncias, haciendo la simulación honesta y accionable.
Lista categorías esenciales y límites mensuales: vivienda, servicios, internet, transporte, alimentación, salud, seguros, impuestos, educación, ocio, ahorro e imprevistos. Usa datos recientes y añade un margen por inflación y errores. Mejor sobredimensionar ahora que ahogarte luego, cuando el contrato ya esté firmado.
Fija reglas que eviten trampas: sin rescates de ahorros, sin créditos para tapar huecos, registros diarios obligatorios y revisión semanal. Decide qué harás si te excedes en una categoría. El compromiso previo crea fricción sana y datos confiables para decidir con serenidad.
All Rights Reserved.